Murcia, España
Este artículo aporta evidencia empírica sobre la existencia de procesos de distanciamiento social por razones políticas en España y cuáles son los factores que permiten explicarlos. Para abordar esta cuestión, se presentan datos de la II Encuesta Nacional de Polarización Política en España, realizada por el CEMOP, y se desarrollan diferentes modelos de regresión lineal múltiple para estimar los niveles de desagrado/aceptación hacia las relaciones de pareja con los votantes de los cuatro principales partidos del país. Los resultados indican que la polarización afectiva es el factor explicativo primordial de los procesos de distanciamiento social basados en identidades partidistas, mientras que el sesgo de favoritismo endogrupal es el motor fundamental de la homofilia. La polarización afectiva no solo tiene consecuencias sobre la democracia o las instituciones, también promueve la segregación social y hace que los individuos otorguen mayor importancia a ciertas identidades políticas en situaciones no políticas.
This article presents empirical evidence on the existence of social distancing processes driven by political reasons in Spain, along with the factors that underlie them. To explore this phenomenon, we analyze data from the II National Survey on Political Polarization in Spain, conducted by CEMOP, and employ multiple linear regression models to estimate levels of like/dislike regarding partner relationships with voters of the four main political parties in the country. The findings reveal that affective polarization is the primary driver of social distancing processes rooted in partisan identities, while ingroup favoritism bias emerges as the key determinant of homophily. Affective polarization extends its impact beyond democracy and institutions, fostering social segregation and amplifying the significance of political identities in non-political settings.