En recesión económica y con una extrema derecha en auge y una política exterior errática, Alemania afronta las elecciones legislativas anticipadas del 23 de febrero en situación de crisis. Previsiblemente favoritos, los conservadores tendrán que negociar con los socialdemócratas y quizá también con Los Verdes. Este partido, antaño pacifista, parece encabezar ahora el nuevo belicismo alemán.