Hace un año, los agricultores europeos estaban en pie de guerra. Principalmente después de que la supresión de los derechos de aduana sobre los productos alimenticios ucranianos hubiera provocado una caída de los precios en la Unión Europea. Sin embargo, el 6 de diciembre, la Comisión Europea concluyó con éxito las negociaciones sobre un acuerdo de libre comercio con varios países sudamericanos. Su ratificación comprometería aún más la situación de los agricultores y la soberanía alimentaria de países como España o Francia.