Se analizan, desde la óptica de un órgano de enjuiciamiento, algunas de las posibles ventajas e inconvenientes que produce el hecho de que se opte, durante la instrucción, por investigar de forma conjunta un número importante de hechos conexos, dando lugar con ello a la formación de una «macrocausa», defendiéndose la idea de que ha de evitarse, en lo posible, tal opción, y optarse por el fraccionamiento.