El problema de la censura y el control de la información que circula en las redes sociales adquiere una nueva dimensión, no solo por las tendencias censoras de los países con regímenes políticos con carencias democráticas, sino porque ahora las más conocidas están derivando hacia la censura por usuarios que permitirán que el «Robot censor» incorpore a los sistemas IA sesgos cognitivos de procedencia humana que derivarán en prejuicios y estereotipos directamente aplícales los «perfiles» de las redes sociales provocando discriminaciones en el acceso a productos y servicios y manipulaciones de la «neuroprivacidad» de las personas.