La irrupción de la inteligencia artificial generativa en la profesión periodística está provocando una reacción en los componentes de la cadena de valor de las empresas informativas. Su uso cotidiano en el oficio periodístico aumenta anualmente y ya está provocando cambios profundos en el sector. Este fenómeno no solo pone de manifiesto las significativas oportunidades para mejorar la eficiencia en la producción y distribución de noticias, sino que también plantea una amenaza: el riesgo de que los “refritos” generados por máquinas desplacen al periodismo de calidad.