No hay guerras hoy en América Latina, los golpes militares del siglo XX han quedado atrás. Pero la inseguridad persiste, y los periodistas la sufren. No solo el crimen organizado o el narcotráfico coartan la libertad de prensa: muchas veces lo hacen las propias instituciones. Venezuela, Cuba, Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Argentina, Brasil, Honduras, México, Guatemala o Perú, cada una en su contexto, tienen abundantes ejemplos de políticas que dificultan el correcto funcionamiento de la profesión periodística y, con ello, de la democracia.