La cobertura informativa de los conflictos en Gaza y el Líbano se ha convertido en una de las más peligrosas y mortales para los periodistas en la historia reciente. Desde el comienzo de los enfrentamientos en octubre de 2023, más de 120 periodistas han perdido la vida, principalmente en Gaza, en lo que se considera un ataque directo a la libertad de prensa. La violencia dirigida específicamente a los trabajadores de los medios de comunicación, los continuos ataques a las infraestructuras de prensa y las restricciones impuestas a los reporteros internacionales son solo algunos de los muchos desafíos que enfrentan. El sur del Líbano también se ha convertido en un campo de batalla, con al menos ocho periodistas asesinados mientras cubrían los enfrentamientos en la frontera con Israel.