Introducción: El proceso de envejecimiento poblacional ha traído consigo una serie de transformaciones sociales, como la supervivencia femenina denominada feminización de la vejez, que como fenómeno demográfico y cultural genera un cambio significativo en la distribución tradicional de roles en esta etapa vital. Este estudio se enfoca en analizar la calidad de vida de las mujeres mayores, centrándose en sus estrategias de supervivencia tras la viudez, en el medio rural en Chile, ahondando en comprender cómo construyen su bienestar y qué significados asignan a las dimensiones relevantes de su calidad de vida luego de enviudar. Metodología: Estudio interpretativo con enfoque cualitativo y metodología flexible. Se realizaron entrevistas semiestructuradas y grupo focal a 12 mujeres mayores rurales, utilizando una muestra intencional seleccionada mediante la técnica de bola de nieve. Los datos se analizaron de forma comprensiva y se organizaron en tres categorías esenciales: feminización de la vejez, calidad de vida y medio rural. Resultados: Los resultados resaltan que, aunque enfocadas en el bienestar subjetivo, las mujeres mayores destacan aspectos objetivos como salud y autonomía. La viudez redefine roles y decisiones, influyendo en estrategias de supervivencia, donde la seguridad económica y la vivienda propia son cruciales para su bienestar. La pérdida de salud mental conduce a una dependencia familiar; no obstante, las mujeres mayores aprecian la autonomía y valoran las relaciones familiares y sociales. El medio rural define una identidad cultural arraigada, pero las brechas estructurales persisten, como la falta de infraestructura y espacios de encuentro. Discusión: Desde la gerontología feminista, la teoría de género e interseccionalidad, se desafían percepciones polarizadas sobre la calidad de vida, destacando la dinámica en las dimensiones objetivas y subjetivas, donde la seguridad económica se erige como una preocupación clave, reconfigurándose roles tradicionales de género. Las relaciones sociales emergen como pilares fundamentales, impactando profundamente en la calidad de vida, especialmente para las mujeres viudas. La migración a la ciudad se vislumbra como una opción inevitable en caso de deterioro de la calidad de vida, subrayando la necesidad de políticas sociales diferenciadas que consideren las particularidades del envejecimiento rural. Conclusiones: Esta investigación destaca un cambio significativo en la valoración de la calidad de vida en mujeres mayores tras la viudez, vinculado a la reconfiguración de sus trayectorias vitales y roles sociales. Desde el Trabajo Social Gerontológico, se deben incorporar las perspectivas feministas, de género e interseccionales en la intervención social, dichos enfoques teóricos permiten desarrollar un abordaje integral para comprender y habitar la vejez.
Introduction. Population aging has triggered social transformations such as female survival, also called feminisation of old age. This demographic and cultural phenomenon significantly changes traditional role distribution at this vital stage. The present study focuses on the quality of life of older women, specifically on their survival strategies after widowhood, in a rural area of Chile. We investigated how they constructed their well-being and what meanings they assigned to the relevant dimensions of their quality of life after widowhood. Methodology.
An interpretative study was conducted adopting a qualitative approach and flexible procedure. Semistructured interviews and a focus group took place with 12 rural elderly women, using an intended sample selected through the snowball technique.
The data were analysed comprehensively and organised into three essential categories: feminisation of old age, quality of life, and rural environment.
Results. Although focused on subjective well-being, older women emphasized objective aspects such as health and autonomy. Widowhood redefined roles and decisions, influencing survival strategies, where financial security and home ownership play a crucial role in well-being. Damaged mental health leads to family dependency, though older women appreciate autonomy and value family and social relationships. The rural environment generates a deep-rooted cultural identity, but structural gaps persist, such as lack of infrastructure and meeting spaces. Discussion. Within the framework of feminist gerontology, gender theory and intersectionality, it is possible to identify how polarised perceptions of quality of life are challenged. It is thus possible to highlight how objective and subjective dynamics, where financial security is a key concern, reconfigure traditional gender roles. Social relations provide essential support, profoundly impacting quality of life, especially for widowed women. Migration to the city becomes inevitable when quality of life deteriorates, underscoring the need for differentiated social policies based on the particularities of rural aging. Conclusions. This study sheds light on a significant change in older women’s quality of life assessment after widowhood, in turn linked to the reconfiguration of their life trajectories and social roles. Gerontological Social Work, feminist, gender and intersectional perspectives should therefore be incorporated in social intervention. Such theoretical approaches allow developing a comprehensive approach to understanding lives in old age.