Nilo Jääskinen
Como productos importados en la Unión Europea, los melones y los tomates recolectados en el Sáhara Occidental deben indicar su país de origen en virtud de la normativa de la Unión. Esta mención necesariamente debe figurar en los productos y no ha de ser engañosa, razón por la cual su etiquetado debe indicar el Sáhara Occidental como su país de origen. En efecto, esta obligación es aplicable no solo a los productos originarios de un «país» como sinónimo del vocablo «Estado», sino también a los que son originarios de «territorios», palabra que se refiere a entidades distintas de los «países». Aun encontrándose bajo la jurisdicción o la responsabilidad internacional de un Estado, dichos territorios disponen, con arreglo al Derecho internacional, de un estatuto propio y distinto. Pues bien, mencionar Marruecos en vez del Sahara occidental para identificar el origen de los melones y los tomates recolectados en este último territorio induciría a error al consumidor por lo que respecta a su origen real. A pesar del incumplimiento de esta exigencia por los exportadores de melones y tomates del Sáhara Occidental, presentados como originarios de Marruecos, las autoridades francesas no pueden establecer una prohibición unilateral de importación de esos productos. Tal medida es competencia exclusiva de la Unión