Las políticas de residuos de las entidades locales han estado centradas en la fase de gestión y, en particular, en la prestación del servicio público de recogida, transporte y tratamiento de residuos. Sin embargo, con carácter general se ha obviado el principio de prevención, que debiera ser esencial para todas las Administraciones en la medida en que se sitúa como opción prioritaria dentro de la jerarquía de residuos. En este trabajo se analiza el papel que debe ocupar la prevención en las políticas de residuos y economía circular de las entidades locales y se describen una serie de medidas que las autoridades locales deberían considerar para fomentar un mayor grado de efectividad en la aplicación de enfoques preventivos.