Gerald Cohen ha marcado una impronta genuinamente igualitaria en los debates sobre la justicia, que exige ser analizado para comprender de manera adecuada los desafíos a los que se enfrenta la justicia social en el mundo. Desde su agudeza crítica y el marco del marxismo analítico que le han convertido en uno de los más brillantes filósofos contemporáneos, ha defendido un particular igualitarismo de la suerte que blinda la exigencia de compensar los impactos de la suerte bruta y refuerza los argumentos sobre la reconsideración de la responsabilidad y la posibilidad de escoger que definen la suerte opcional –en principio no compensable–, a la luz de los condicionamientos de las desigualdades en las que las personas desarrollan sus vidas y realizan sus opciones vitales y en cómo éstas impactan en lo libres y responsables (o no) que resultan ser. Cohen ofrece su propuesta de igualdad en el acceso a las ventajas sociales desde un entramadoteórico analítico complejo sobre los incentivos, los condicionamientos del mercado, la consideración de los gustos caros, el impacto de las desigualdades, y las exigencias de la igualdad de oportunidades; advirtiendo que la pobreza implica, desde su crítica aguda al sistema político y económico contemporáneo, privaciones a la manera en que ejercemos nuestras libertades.
Gerald Cohen has made a genuinely egalitarian imprint on the debates on justice, which demands to be analysed in order to properly understand the challenges facing social justice in the world. From his critical acuity and the framework of analytical Marxism that have made him one of the most brilliant contemporary philosophers, he has defended a particular egalitarianism of luck that shields the demand to compensate for the impacts of brute luck and reinforces arguments about the reconsideration of responsibility andchoice that define optional luck –at first, non-compensable–. Moreover, from the conditioning unequal in which people develop their lives and make their life choices and how these impact on how free and responsible (or not) they turn out to be. Cohen offers his proposal of equality in access to social advantages from a complex theoretical and analytical framework on incentives, market conditioning, and the consideration of expensive tastes, the impact of inequalities, and the demands of equal opportunities. Therefore, he warns that poverty implies, from his acute criticism of the contemporary political andeconomic system, deprivations to the way in which we exercise our freedoms