Por más de un año, Medio Oriente es escenario de una guerra, los enfrentamientos armados continúan, el conflicto se expande en la región y el cese del fuego parece lejano. La guerra, inicialmente entre Israel y Hamás, se ha complicado con la intervención de Hezbollah, El Líbano e Irán, entre otros que apoyan a Hamás y dificultan iniciar conversaciones para intentar el restablecimiento de la paz. A lo anterior, se ha sumado la amenaza nuclear derivada de la disponibilidad que posee Israel y del programa de desarrollo que lleva adelante Irán, con la cooperación de Rusia. Así, por una parte, el riesgo alcanza a toda la región; y, por otra, el escenario de conflicto se amplía y se complica más con la intervención de otros actores como Rusia. Internacionalmente, existe coincidencia en cuanto a la necesidad de conseguir el cese del fuego rápidamente, el cómo hacerlo es el problema y el inicio de las conversaciones con prontitud es fundamental para evitar que otras complicaciones se manifiesten y alejen el restablecimiento de la Paz cada vez más. En este artículo se analizan los obstáculos que impiden o dificultan conseguir el cese del fuego, condición básica para el inicio de las negociaciones que permitirían detener el enfrentamiento armado, restablecer la paz y encontrar alguna solución para llevar el conflicto a un status quo que impida un desastre mayor.