La irrupción de la IA en las entidades locales afecta enormemente al ejercicio de las funciones que corresponden tanto a la secretaría como a la intervención, y evidentemente a la secretaría-intervención, ofreciendo todo un despliegue de herramientas facilitadoras del buen ejercicio de funciones como la fe pública o la fiscalización de expedientes, y contribuyendo con carácter general al cumplimiento de principios básicos de la organización y el funcionamiento de las administraciones públicas, como son los de igualdad, objetividad, transparencia, integridad, agilidad, planificación, y por supuesto eficacia y eficiencia.