Un dato de calidad contrastada, obtenido desde un gobierno y gestión efectivo del mismo, supone un pilar fundamental para el correcto desempeño de la IA. Pensar en IA sin haber completado el proceso de transformación digital, sin llevar a cabo una gestión basada en datos, en datos de calidad, no pasará de ser un ejercicio de voluntad, sin la obtención de los resultados disruptivos esperados. Un gobierno y gestión adecuado del dato, dentro de un marco homogéneo y normalizado de procesos, como el facilitado por las especificaciones UNE alrededor del dato, habilita la puesta en valor del dato y su eventual uso por sistemas de IA.