Vivimos tiempos de transición en la relación entre la tecnología y la sociedad. No es posible comprender el mundo sin reconocer la transformación acelerada que tecnologías disruptivas transversales como la inteligencia artificial están produciendo en nuestras vidas. Nos hemos convertido en una tecnosociedad que se enfrenta a retos y oportunidades desconocidos y el futuro dependerá de cómo gestionemos los unos y aprovechemos las otras. La Administración pública local debe sacar partido de la cercanía a la ciudadanía y convertirse en su mejor aliada para alcanzar el futuro preferible.