Con la última reforma concursal, la figura del perito economista resulta básica en la sección de calificación de los concursos de acreedores. Como es sabido, en la sección de calificación, fundamentalmente, se debe evidenciar el nexo causal existente entre la conducta dolosa o culposa grave (en los términos de los arts. 442 TRLC y ss) que se pretenda atribuir al concursado y sus representantes y cómplices, y el perjuicio económico que la conducta haya causado y que por tanto se reclame. Dado que en la sección de calificación se tratarán temas como la insolvencia financiera, las irregularidades contables, la salida fraudulenta de bienes y derechos del patrimonio del deudor, la llevanza de doble contabilidad, etc, conceptos estos eminentemente de cariz económico y contable, tanto si se pretende argumentar una calificación culpable, como si se pretende defender el concurso fortuito, la pretensión deberá acompañarse de los elementos de prueba necesarios, para facilitar la decisión del juzgador.
With the latest reform of bankruptcy law, the role of the economic expert has become essential in the evaluation section of insolvency proceedings. As is widely known, the qualification section basically requires a causal link to be established between the wrongful or grossly negligent conduct (pursuant to the provisions of articles 442 et seq. of the consolidated text of the Bankruptcy Act) to be attributed to the bankrupt party and their representatives and accomplices, and the economic damage that the conduct has caused and that is therefore being claimed. Given that the evaluation section will consider issues such as financial insolvency, accounting irregularities, fraudulent transfer of assets and rights from the debtor's estate, double accounting, and so on – concepts that are clearly of an economic and accounting nature – the claim must be accompanied by the necessary evidence to facilitate the judge's decision, irrespective of whether a guilty qualification or involuntary bankruptcy is sought.