Accésit Premio Estudios Financieros 1995 Ante todo debemos tener en cuenta que el técnico, como persona que posee los conocimientos especiales de una ciencia o arte, se encuentra en el ámbito siempre controvertido de la empresa. En ella hay una contraposición entre capital y trabajo que en ningún momento se puede obviar. En esta tensión se mueve el technicus, bien como profesional que arrienda sus servicios, bien como trabajador de la empresa, en la que, por una parte, es trabajador y, por otra, es encargado o delegado del empresario, ejecutando sus órdenes, directamente o a través de superior interpuesto.
En dicha tensión hay que situar al técnico especialmente en sus deberes de seguridad. Desde esta configuración podremos encontrar respuestas adecuadas a las responsabilidades que dimanan de su cometido.
Sólo así podremos delimitar la responsabilidad, evitando cargar sobre la figura del técnico incumplimientos ajenos, de naturaleza técnica o empresarial.