Este artículo analiza las repercusiones de la guerra en Ucrania iniciada en 2022 en la política de globalización económica de la Unión Europea (UE). La respuesta integral de la Unión al conflicto se examina en sus diversas dimensiones: inseguridad energética, perturbaciones económicas, cambios geopolíticos, retos humanitarios y vulnerabilidades tecnológicas. En este contexto, la capacidad de resiliencia adaptativa de la UE se manifiesta en varios frentes, como la integración de sus políticas económicas con la seguridad –especialmente en los sectores críticos–, su papel en la arquitectura de seguridad europea y su compromiso con la incorporación de Ucrania a Occidente. El estudio se extiende a la gestión flexible de las migraciones masivas, las vulnerabilidades tecnológicas, la resiliencia energética, la estabilidad económica, las alianzas geopolíticas, las acciones de respuesta humanitaria, así como la fortificación tecnológica.