Este artículo analiza cómo la inteligencia artificial puede aplicarse a un aspecto fundamental y cotidiano de las administraciones públicas: la tramitación administrativa. Se enfoca en tres áreas clave: la gestión de datos generados por los documentos, el apoyo a la toma de decisiones en la tramitación, y la generación automática de documentos administrativos. Aunque estas tecnologías ya se usan en otros sectores, su implementación en la administración requiere imaginación práctica y un profundo conocimiento del sector. Estos cambios marcarán un hito en el modelo de administración pública, mejorando la productividad y eficiencia a niveles antes inalcanzables.