En torno al duelo y las exequias orbitan numerosos actores regidos por una forma de mercado. En un momento que los vuelve singularmente vulnerables, los allegados en duelo no tienen más remedio que pagar por servicios de los que, por regla general, lo ignoran todo. Y, sin embargo, la ambición inicial del régimen general de la Seguridad Social francesa era garantizar que estos servicios estuvieran cubiertos por la colectividad.