“Los extremos se tocan”. ¿Cuántas veces hemos oído a los defensores de la famosa —o frívola— “teoría de la herradura” alarmarse por una convergencia de las fuerzas radicales? Aunque el actual jefe del Estado francés era uno de esos guardianes de los valores republicanos, actualmente gobierna con el apoyo tácito de Reagrupamiento Nacional, de extrema derecha. Una brutalidad compartida explica este acercamiento.