En un año, Israel ha eliminado a varios de sus enemigos en la dirección de Hamás o Hezbolá, como Yahya Sinwar, Ismail Haniya y Hasan Nasralá. Lejos de contemplar una tregua ventajosa, el primer ministro israelí piensa seguir adelante con la guerra. La pregunta es: ¿va a emprender una operación de gran envergadura que obligue a Estados Unidos a implicarse directamente en el conflicto?