Los cuestionamientos en torno a la situación de la hegemonía mundial en las dos primeras décadas del siglo xxi han sido múltiples y cada vez más recurrentes. La posición de Estados Unidos como superpotencia ha mostrado una cada vez mayor vulnerabilidad debido a sus contradicciones sociales y económicas internas, así como a la renovación de la competencia geoestratégica mundial. La crisis de hegemonía no se ha expresado solamente en el ámbito de la competencia entre sujetos hegemónicos, sino fundamentalmente a través de los signos de agotamiento en la capacidad de gestión, organización y ejecución del sistema capitalista como horizonte civilizatorio a lo largo y ancho del planeta. Es así como el nuevo siglo se inaugura como un momento histórico en donde asistimos a una profunda crisis de hegemonía, expresada principalmente en las tensiones y contradicciones propias de su reproducción sistémica, en donde se abren posibilidades de bifurcación para repensar la categoría relacional de la hegemonía en sus distintas escalas. El presente artículo buscará abonar a la reflexión de la hegemonía como categoría relacional, la cual se encuentra en constante transformación y adaptación a sus propias condiciones de posibilidad, con la finalidad de proponer líneas de análisis para la comprensión de un mundo complejo, incierto, riesgoso y desigual en donde la crisis de hegemonía contemporánea destapa la posibilidad de rearticulaciones estratégicas y bifurcaciones sistémicas en pugna por un nuevo horizonte civilizatorio en escala mundial.