Después de intensas negociaciones, el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró en vigor en medio de la pandemia de covid-19 y de una profunda crisis económica. Se cuestionaba si México podría cumplir con los nuevos derechos laborales, si las empresas automotrices podrían acatar reglas de origen más estrictas y si Estados Unidos inundaría al país de demandas que limitarían sus exportaciones. ¿Cómo se ha adaptado México a sus nuevas obligaciones y qué experiencias son útiles para que se prepare el camino a la primera revisión del acuerdo en 2026?