La exacerbación y profundización de la disputa estratégica entre China y Estados Unidos forzará alineamientos y compromisos por parte de Latinoamérica. Sin embargo, en el marco de una compleja transición del orden internacional y de la globalización, se abren nuevas posibilidades para equilibrar y diversificar las relaciones de la región, pese a su actual fragmentación y a su momentánea incapacidad de actuar colectivamente en un entorno internacional policéntrico y cambiante.