Alberto González Pascual
Para sobreponerse al sentimiento de vergüenza y el síndrome del impostor, los directivos deben superar la represión de sus miedos e inseguridades. Solo así es posible que se libere un "yo" completo, aunque vulnerable, que pueda influir éticamente en todo tipo de entornos sociales y empresariales. Descubre cómo ir más allá de tus límites cognitivos y emocionales.