La vida es una sucesión de batallas que marcan nuestro destino. Entre las que condicionan el tipo de directivo que somos, se incluyen desde la articulación de un propósito y nuestros estándares de exigencia hasta dónde ponemos el foco de la mente y cómo gestionamos el tiempo. ¿Cuáles son las claves para salir victoriosos de estos conflictos que se desarrollan en nuestro interior?