En la actualidad, y debido fundamentalmente a la denominada “crisis del Estado del Bienestar”, el Estado no puede ni debe asumir toda la responsabilidad del Bienestar Social, por lo que necesita de una sociedad responsable y solidaria que participe también en la gestión de los servicios sociales. Colaboración y corresponsabilidad deben ser las claves de la sociedad futura, la Sociedad del Bienestar. Con ello no se trata de que el Estado abandone sus obligaciones, muchas de ellas impuestas por la Constitución, sino que asuma, además, la de impulsar y promover la participación de los ciudadanos y su implicación tanto en la toma de decisiones como en la ejecución de las mismas.