El trabajo del periodista consiste en defender la democracia con las armas de la verdad y la honestidad, para trasladar al ciudadano la información real de lo que sucede a su alrededor. Se trata de que los periodistas cumplan con los principios fundamentales del periodismo, pese a las amenazas y falsedades que puedan emanar de los poderes establecidos. Es decir, buscar la verdad y difundir la información después de haberla confirmado, contrastado y contextualizado, cumpliendo las reglas éticas y deontológicas de la profesión, y sin dejarse llevar por la inmediatez, impulsada por las redes sociales, un soporte que ha multiplicado las posibilidades de desinformar.