La autora realiza un estudio crítico acerca de la operatividad actual del concepto de estereotipo en el razonamiento probatorio. Sostiene que es un concepto que se ha filtrado desde otras disciplinas, intrínsecamente inadecuado como categoría epistémica, y por lo tanto inconveniente para un área del derecho en donde la dimensión epistémica resulta esencial. Señala que el concepto de estereotipo, por sus connotaciones históricamente adquiridas, atrae la atención hacia aspectos psíquicos del juez, así como hacia objetivos políticos y sociales, los cuales no deberían ser relevantes para la búsqueda de la verdad judicial, desvirtuando de esta manera la función del razonamiento probatorio. Como resultado, se generan confusiones en la teoría y en la praxis judicial, al interpretar las directrices internacionales sobre la eliminación de estereotipos en la sociedad como un motivo para establecer límites a la libre valoración de la prueba, socavando así principios jurídicos fundamentales como el derecho de defensa y la presunción de inocencia.
The author critically examines the current use of the concept of stereotypes in evidence law. She argues that the concept is borrowed from other disciplines and is not well-suited for the epistemic (truth-seeking) goals of evidence law. She also notes that the concept of stereotypes is often associated with psychological, sociological and ideological factors irrelevant to the process of seeking the truth. This can lead to confusion and errors in judicial decision-making, as well as to the misinterpretation of international guidelines about eliminating stereotypes in society. These guidelines should not be used as a justification for limiting the free assessment of evidence, as this would undermine fundamental legal principles such as the right to a fair trial and the presumption of innocence.