De este cineasta único, que salió a la palestra en 2003 con el documental West of the Rails, se dice que retrata el trabajo tal y como se ejerce en China. Los especialistas alaban el aspecto “rizómico” de su obra, en la que cada propuesta se nutre de las precedentes y las completa. De película en película, Wang Bing compone un retrato inesperado de su país, en fraternidad con quienes le dan vida.