Tan popular como era en la Península, la comedia de santos no podía faltar en la Nueva España en la primera mitad del siglo XVIII, inclusive escrita alguna por un autor local. Tal el caso de El iris de Salamanca, de Cayetano Javier de Cabrera y Quintero, dedicada a san Juan de Sahagún, un santo español de origen leonés tan poco conocido que uno se pregunta qué motivó a su autor para elegirlo como protagonista.
As popular as it was in the Peninsula, the comedy of saints could not be missing in New Spain in the first half of the 18th century, even some written by a local author. Such is the case of El iris de Salamanca, by Cayetano Javier de Cabrera y Quintero, dedicated to Saint Juan de Sahagún, a Spanish saint of Leonese origin so little known that one wonders what motivated its author to choose him as the protagonist.