El siglo XXI está lleno de grandes desafíos para el Derecho. Uno de ellos es el desafío que supone una sociedad global digitalizada tanto para la intimidad como para la protección de datos. El presente artículo ofrece una visión crítica del estado actual de la materia y se plantea si realmente debemos desistir de legislar en la presente materia o si, por el contrario, los legisladores pueden hacer frente a los riesgos a los que se ven expuestos nuestros datos personales y la intimidad. Para ello analizaremos una de las bases legitimadoras del tratamiento más controvertidas y que puede suponer el fin de la protección de datos de carácter personal tal y como la conocemos en la actualidad: el interés legítimo.
The 21st century is full of great challenges for the Law. One of them is the challenge that a digitalized global society poses for both privacy and data protection. This article offers a critical vision of the current state of the matter and considers whether we should really give up legislating in this matter or if, on the contrary, legislators can face the risks to which our personal data are exposed. and intimacy. To do this, we will analyze one of the most controversial legitimizing bases for processing and which may mean the end of the protection of personal data as we know it today: legitimate interest.