Recientemente se ha presentado el Anteproyecto de Ley de acciones de representación, que transpone la Directiva (UE) 1828/2020, y que pretende ser un salto adelante en la protección de los derechos e intereses colectivos de los consumidores y usuarios. No obstante, dicha norma sigue adoleciendo del problema que ya se viene arrastrando con la regulación de la LEC, esto es la indefinición precisamente de qué son esos derechos e intereses no individuales y, con base en ello, cuál o cuáles son las mejores herramientas para su protección.