Pau Marí-Klose
La regresión democrática es habitualmente el resultado de procesos que se inician mucho antes e involucran a distintos actores sociales y políticos. La sociedad se comporta como la rana de la fábula, que reposa dentro de una olla templada a la que había saltado antes de que empezara a calentarse poco a poco, de manera casi imperceptible. Nunca lo hace de forma lo suficientemente brusca como para que cunda la alarma y decida ponerse a salvo. Hay partidos de la derecha y centro-derecha que han sucumbido a la tentación de construir bases de apoyo más amplias buscando cosechar respaldos entre sectores sociales nativistas y reaccionarios, o incluso integrarse en coaliciones como socio minoritario con partidos desafiantes de la derecha radical. Si esta tendencia se afianza, se puede arrastrar a las sociedades por la pendiente de la regresión democrática. Así, poco a poco, de manera casi imperceptible, avanzaría la cocción.