José Antonio Díaz Lázaro-Carrasco
La primera prioridad del reto del agua es asegurar el derecho al abastecimiento humano con agua de calidad, como ha determinado Naciones Unidas. Lo que conlleva proteger los derechos al acceso a un agua de calidad, cumpliendo la normativa vigente, tanto de las generaciones actuales como de las futuras. Es fundamental el ahorro y la eficiencia en su uso, desde el abastecimiento urbano hasta la utilización agrícola, pasando por la industria o la generación de energía. Cuando más ahorro y eficiencia en el uso del agua, se estará en mejor disposición para afrontar el cambio climático que ya está aquí.