La trata y la explotación infantil familiar fueron vías para financiar a las familias pobres de la civilización romana. En otras ocasiones, colmaron el enriquecimiento y la avaricia de muchos padres de familia. De forma contradictoria, los contratos y las entregas mercenarias de niños en esclavitud fueron combatidos y permitidos, por razones de necesidad y de crisis económicas, por la legislación de los emperadores. Con la caída del Imperio romano de occidente, la trata infantil continuó en Hispania visigoda y la Baja Edad Media. Los reyes hispanos adoptaron la legislación del Bajo Imperio, compilada por Código Teodosiano (puente entre Roma y el Medievo), para tratar de hacer frente, junto a los concilios de Iglesia, a la trata y los negocios familiares con menores.
Trafficking and exploitation of family children were channels for financing the poor families of Roman civilization. On other occasions, they served to fill the wealth and greed of many parents. In a contradictory way, mercenary contracts and deliveries of children in slavery were combated and allowed, for reasons of necessity and economic crisis, by the legislation of the emperors. With the fall of the Western Roman Empire, child trafficking continued in Visigoth Hispania and the Late Middle Ages. The Hispanic kings adopted the legislation of the Lower Empire, compiled by Teodosiano Code (bridge between Rome and the Middle Ages), to try to deal, along with the Church councils, with trafficking and family businesses with minors.