La participación de los trabajadores en las empresas en la Unión Europea se ha generalizado con modelos específicos, adaptados al tamaño de las mismas. Una participación que no se limita a los aspectos sociales y laborales, sino que comprende todos los campos de actuación empresarial, como los ámbitos económicos, industriales, medioambientales o tecnológicos. La presencia de los trabajadores en Consejos de vigilancia o en los Consejos de administración de las empresas es esencial para avanzar en la democracia económica.