El derecho a guardar silencio es un derecho de rango constitucional ampliamente reconocido. Sin embargo, en el ordenamiento jurídico español no existe regulación alguna sobre su valoración. Ello ha derivado en la adopción de una línea jurisprudencial asentada en la doctrina Murray, cuyas premisas difieren completamente de la regulación española. La interpretación que están haciendo los Tribunales españoles del derecho a guardar silencio —hasta el punto de valorarlo como indicio de cargo contra aquel que lo ejerce— vacía de contenido el propio derecho, deviniendo necesaria una regulación que niegue la atribución de estos efectos adversos o, en caso de admitirlos, informe a aquel que lo ejerza de las consecuencias de acogerse a este derecho.
The right to silence is a widely recognized constitutional right. However, in the Spanish legal system there is no regulation on its evidentiary assessment. This has led to the adoption of a line of jurisprudence based on the Murray doctrine, the premises of which differ completely from the Spanish regulation. The interpretation that the Spanish Courts are giving to the right of silence —to the point of considering it as evidence against the person who exercises it— empties the right itself of its content. This calls for a regulation that denies the attribution of these adverse effects or, in the event of admitting them, that the person who exercises it is informed of the consequences of exercising this right.