Cuestión de la máxima trascendencia y polémica donde las haya es el uso de imágenes captadas en el entorno laboral para acreditar supuestos actos ilícitos de los trabajadores en el acto del juicio y de esta forma obtener la procedencia de un despido disciplinario. El Tribunal Supremo ha dictado dos sentencias con apenas unos días de diferencia, una oportunidad única para elaborar un análisis contrastado de ambas y lograr una mejor comprensión del tema.