El pirate funnel es una de las principales referencias en growth hacking, y presenta un embudo de conversión que consta de varias fases. Para conseguir un crecimiento rápido, eficiente y, sobre todo, sostenible, hay que prestar especial atención a la fase de retención (período en el que el usuario continúa utilizando el producto o servicio). Esta puede abordarse con estrategias de blended marketing y alianzas entre productos y marcas complementarios, en las que se combinen enfoques y herramientas de entornos digitales y físicos.