¿Nueva extrema derecha? Seguramente, no. Es la extrema derecha de siempre, ahora 2.0. Adaptada al siglo XXI, pero con ideas de principios del siglo XX. Y hay que estar alerta, porque gracias al blanqueo que los partidos conservadores están haciendo de los postulados ultra, la extrema derecha ha incrementado su presencia en los países de la Unión Europea, consiguiendo éxitos notables. Ha sacado al Reino Unido de la Unión, ha conseguido que se forme un gobierno de coalición en Suecia, otro en Italia con Meloni o que Marine Le Pen obtuviera un 42% del voto en la segunda vuelta de las elecciones de mayo y pueda convertirse, en el 2027, en la presidenta de la República.