Félix Asín Sañudo
En el presente artículo se traza un cierto paralelismo entre empresa y ciudad a la hora de aplicar una herramienta que ayuda a navegar en un mundo lleno de competitividad: la Planificación Estratégica. Circunstancias, cambios, entorno y necesidad de nuevas líneas de dirección, aconsejan tanto a la empresa como a las ciudades llevar a cabo análisis internos y externos, estudiar tendencias, reflexionar sobre las oportunidades y amenazas para situar cada organización ante el reto de buscar su misión en el futuro y los objetivos y medios necesarios para alcanzarlo. Ello nos permite introducir la experiencia de Zaragoza en Planificación Estratégica Urbana, presentando a modo de resumen el recientemente aprobado Plan Estratégico de Zaragoza y su Área de Influencia.