Los veinte años transcurridos en México desde la fonnulación de la actual política de población corresponden, también, a importantes redefiniciones en cuanto a las políticas de desarrollo económico y social. El agotamiento de modelos basados en economías cerradas y en un Estado corporativoy patrimonialista exige innovadoras respuestas a las necesidades de la población, basadas en nuevos y democráticos acuerdos sociales.