Previendo una inminente crisis alimentaria a causa de la guerra en Ucrania, el Banco Africano de Desarrollo aprobó el pasado 23 de mayo un plan de emergencia para aumentar la producción de alimentos en el continente. Dictada por las circunstancias, esta apuesta productivista, basada en el uso de fertilizantes y semillas “mejoradas”, confirma el tropismo agroindustrial de los grandes donantes, entre ellos la Fundación Gates.