En este escrito exploramos si la ausencia de institucionalización partidista puede ser un factor decisivo para la presencia prioritaria de amigos o familiares como asesores y consejeros directos de los presidentes. A pesar de que la influencia de estos círculos íntimos resulta inevitable en cualquier espacio de poder, lo que argumentamos es que cuando la formación de cuadros al interior de las organizaciones políticas es deficiente, la alternativa que tienen los jefes de Estado para recibir apoyo en los temas más trascendentales está en personas que gozan de su confianza absoluta, como son sus parientes cercanos o los amigos de toda la vida. A partir de la comparación de los presidentes ecuatorianos Correa y Moreno, observamos que más allá del tamaño de la bancada oficialista en la legislatura, cuando hay déficit en la institucionalización de los partidos políticos, la emergencia de amigos y familia como actores determinantes de la política del Ejecutivo es mayor
In this writing we explore whether the absence of partisan institutionalization can be a decisive factor for the priority presence of friends or family members as direct advisors and counselors to presidents. Although the influence of these intimate circles is inevitable in any space of power, what we argue is that when the formation of cadres within political organizations is deficient, the alternative for heads of state to receive support in the most transcendental issues is in people who enjoy their absolute trust, such as their close relatives or lifelong friends. From the comparison of Ecuadorian presidents Correa and Moreno, we observe that beyond the size of the ruling party’s bench in the legislature, when there is a deficit in the institutionalization of political parties, the emergence of friends and family as determining actors of the Executive’s policy is greater