A los países latinoamericanos hoy en día los abruma una impagable deuda externa, y las políticas económicas que la mayoría de éstos han adoptado se hallan emparentadas con nociones de la economía que parecían haber desaparecido. La idea de que el "mercado" sea la única y sola fuente organizadora de la economía se ha recuperado de un estado de cuasi muerte.