Las acciones de salud pública han contribuido durante los últimos años a mejorar la salud y el bienestar de la sociedad, actuando frente a los determinantes de la salud con una perspectiva de equidad y de sostenibilidad. Muchos de los avances en materia de promoción de la salud y de prevención de la enfermedad ( con los programas de vacunación infantil, por ejemplo), así como en políticas de actuación frente a la influencia del medio ambiente o los riesgos laborales en la salud colectiva, son fruto de las acciones de salud pública que se han convertido en elementos clave también para el desarrollo económico.