Ante los nuevos escenarios laborales, marcados por el teletrabajo y/o por los entornos híbridos, conviene reflexionar y preguntarse si esto supone alguna ventaja o facilidad de cara a la integración de profesionales con algún tipo de discapacidad en las plantillas, o más bien todo lo contrario; así como conocer qué nuevos retos han de asumir, tanto los trabajadores como las compañías.